Qué es ghosting laboral, causas, consecuencias y efectos y cómo evitarlo

Ghosting laboral: qué es, por qué ocurre y cómo evitarlo

El ghosting laboral es la interrupción súbita y total de las comunicaciones entre un trabajador y la empresa (o viceversa) durante el proceso de reclutamiento o contratación, o ya dentro del ámbito laboral, entre empleados activos.

Y esto plantea una pregunta especialmente interesante desde la psicología:

¿Por qué en el trabajo también resulta más sencillo desaparecer que decir que no?

Qué es el ghosting laboral

El ghosting laboral ocurre cuando existe una expectativa razonable de mantener la comunicación o la necesidad de recibir una respuesta y, sin explicación alguna, una de las partes deja de responder o interrumpe el contacto.

No implica simplemente que alguien tarde o deje de responder. Esto puede ocurrir con normalidad en cualquier entorno de trabajo.

Ejemplos de ghosting dentro de una empresa

El ghosting en el ámbito laboral puede darse cuando:

  • Se envía una propuesta o un informe a un responsable y no se recibe ninguna respuesta ni feedback, ni positivo ni negativo.
  • Se solicitan instrucciones o aprobaciones necesarias para continuar trabajando y no llegan.
  • Se mantiene una negociación con RR. HH., por ejemplo, sobre un aumento o determinadas condiciones laborales, y se deja de recibir respuesta.
  • Se solicita información o colaboración a un compañero y no se obtiene respuesta cuando ésta es necesaria para poder continuar con el trabajo.

Ejemplos de ghosting en procesos de selección

El ghosting también puede darse durante los procesos de selección y en cualquier dirección:

  • Una empresa deja de responder a un candidato después de varias entrevistas.
  • Un candidato desaparece en mitad de un proceso de selección.
  • Una persona acepta una incorporación y después deja de responder y no vuelve a dar señales.

Causas del ghosting laboral

Las causas del ghosting laboral: miedos, sobrecarga de trabajo, desconocimiento y procrastinación

Las causas del ghosting laboral pueden estar relacionadas tanto con decisiones individuales como con problemas de organización y comunicación dentro de las empresas. 

Entre ellas, podemos destacar las que desarrollamos a continuación. 

Falta de responsabilidad sobre la comunicación

No está claro quién debe dar una respuesta y por lo tanto es más fácil que una conversación quede abierta a que alguien la cierre.

Si nadie tiene o asume la responsabilidad de comunicar que el proceso ha terminado, que una propuesta ha sido rechazada o que todavía no existe una decisión, el silencio termina ocupando el lugar de una respuesta que debería haber llegado.

Esto puede ocurrir, por ejemplo, en un proceso de selección en el que intervienen varias personas o cuando una decisión depende de diferentes departamentos.

Sobrecarga y desorganización

Una persona puede gestionar numerosos candidatos, proyectos, equipos o decisiones al mismo tiempo y dejar conversaciones pendientes que termina por no retomar.

El silencio no siempre nace de una intención de ignorar a alguien sino de una incapacidad real de responder todas las conversaciones pendientes.

Miedo a dar una respuesta difícil

Decir que no, comunicar un rechazo o negar una promoción o un aumento de sueldo son conversaciones incómodas.

Evitar responder permite evitar también esa incomodidad en el momento y sentirse responsable por la reacción de la otra persona.

Cambios de interés o de circunstancias

Por ejemplo, durante un proceso de selección pueden cambiar muchas cosas:

  • Un candidato puede recibir otra oferta, dejar de estar interesado en el puesto o no estar conforme con las condiciones.
  • Una empresa, por su parte, puede cambiar sus necesidades, elegir a otra persona o incluso detener la contratación.

El cambio de circunstancias no es ghosting. El problema aparece cuando, en lugar de comunicar ese cambio, simplemente se interrumpe el contacto.

No tener una respuesta clara

A veces no respondemos porque, sencillamente, no sabemos qué responder

No tenemos toda la información, la decisión no depende de nosotros o tememos comprometernos con una respuesta sobre algo de lo que todavía no estamos seguros.

En lugar de decir “no lo sé” podemos caer en el silencio mientras esperamos tener más certezas. No tener una respuesta también se puede comunicar.

Y cuando no lo hacemos, la otra persona queda esperando una información que quizá nosotros todavía no podemos darle.

Procrastinar una respuesta hasta no darla

A veces el ghosting laboral no comienza con la decisión consciente de desaparecer, sino con algo mucho más cotidiano: dejar una respuesta para después.

Una conversación incómoda se pospone un día, luego otro y, a medida que pasa el tiempo, responder puede resultar todavía más difícil porque ahora también tenemos que explicar nuestro silencio.

Así, una respuesta que simplemente dejamos pendiente puede terminar convirtiéndose en una respuesta que nunca damos.

La facilidad para desconectarse en entornos digitales

Gran parte de nuestras interacciones laborales ocurren hoy a través del correo electrónico,  WhatsApp y otras plataformas digitales.

Y desaparecer de una conversación escrita es muy sencillo: no hace falta decir nada para hacerlo, basta con dejar de responder.

La tecnología no es la causa del ghosting laboral, pero puede facilitar que una respuesta incómoda se posponga una vez, después otra y termine por no llegar nunca.

Consecuencias del ghosting laboral

El ghosting laboral puede producir los mismos efectos del ghosting que encontramos en otros vínculos, pero sus consecuencias pueden extenderse al rendimiento de equipos y empresas.

Algunos de esos efectos pueden ser:

Incertidumbre y malestar

No saber qué ha ocurrido ni si debemos seguir esperando puede generar frustración, preocupación, sensación de rechazo o autocrítica, especialmente cuando la respuesta pendiente afecta a nuestro futuro laboral.

Pérdida de confianza

Cuando una empresa, un candidato, un responsable o un compañero desaparece sin explicación, la confianza en esa relación profesional puede deteriorarse y resultar más difícil volver a construirla.

Retrasos y bloqueos

Una aprobación, una decisión o una información que no llega puede impedir que otras personas continúen con su trabajo, retrasar proyectos o hacer que tengan que buscar alternativas.

Problemas en los procesos de selección

Si desaparece un candidato, la empresa puede perder tiempo y recursos y retrasar una contratación.

Si desaparece la empresa, deteriora la experiencia del candidato y su propia imagen como empleadora.

Deterioro de las relaciones laborales

Cuando el silencio se vuelve habitual dentro de un equipo, puede afectar a la comunicación, la colaboración y la confianza entre compañeros y responsables.

Cómo evitar el ghosting laboral

El ghosting laboral se evita comunicando aunque no haya respuesta clara aún, involucrandoa otras personas y no procrastinando

Evitar el ghosting laboral no significa tener siempre una respuesta inmediata o definitiva, podemos:

  • Comunicar aunque todavía no tengamos una decisión: decir que seguimos esperando información también es una respuesta.
  • Dar cierre a las conversaciones: especialmente en procesos de selección, negociaciones o solicitudes que requieren una decisión.
  • No posponer indefinidamente las respuestas incómodas: un “no” puede resultar difícil de comunicar, pero permite a la otra persona continuar.
  • Aclarar quién debe responder: cuando intervienen varias personas, definir quién se encargará de mantener la comunicación evita que la responsabilidad quede diluida.

Superar el ghosting es una tarea individual

Superar el ghosting laboral mejora el rendimiento personal, del equipo y de la empresa en general

A veces el ghosting laboral es estructural: nace de una organización poco clara, de responsabilidades que se diluyen o de procesos en los que nadie sabe exactamente quién debe dar una respuesta.

En esos casos, parte de la solución está en revisar cómo nos comunicamos y qué responsabilidad asumimos cada uno de manera personal.

Igualmente en el Centro de Psicología Álava Reyes creemos que en el trabajo también entran en juego otras cosas: llevarnos bien con quienes trabajamos, no generar conflictos, no equivocarnos o no provocar una reacción que pueda perjudicarnos.

Al fin y al cabo es nuestra forma de ganarnos la vida y queremos conservar nuestro puesto.

Es algo tan esencial de nuestra supervivencia que entre afrontar una conversación difícil que plantea riesgos y quedarnos callados, el silencio puede parecer la salida más segura.

El problema aparece cuando sentimos que no podemos afrontar un conflicto, expresar lo que pensamos de manera asertiva, asumir determinadas responsabilidades o tolerar la reacción de los demás.

Si el miedo hace que evitar, posponer o desaparecer se convierta en nuestra forma habitual de responder, quizá haya algo que necesitemos trabajar.

En el Centro de Psicología Álava Reyes podemos ayudarte a desarrollar herramientas para afrontar estas situaciones con mayor seguridad, aprender a comunicarte de forma asertiva y relacionarte de una manera más saludable también en el ámbito laboral.

Situado en Madrid, somos uno de los Centros de Psicología más grandes de España formado por un equipo multidisciplinar de Psicólogos, Psiquiatras, Logopedas y Neuropsicólogos, que nos permite trabajar con todos los rangos de edad y tipos de terapia.

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