Emociones positivas: cómo fortalecen la salud mental y la resiliencia

Emociones positivas: cómo fortalecen la salud mental y la resiliencia

Las emociones positivas: un recurso imprescindible para afrontar las dificultades y fortalecer nuestra salud mental

Hay una idea muy extendida que conviene desmontar: pensar que solo podemos sentir emociones positivas cuando todo va bien. Muchas personas creen que la alegría, el optimismo o el buen humor son el resultado de una vida sin problemas. Sin embargo, desde la psicología sabemos que ocurre precisamente lo contrario. Las emociones positivas son uno de los recursos más valiosos para afrontar las dificultades, no una recompensa que llega cuando estas desaparecen.

María Jesús Álava Reyes lleva años defendiendo una idea que la investigación científica ha confirmado en numerosas ocasiones: el bienestar subjetivo o la felicidad no consisten en vivir sin obstáculos, sino en desarrollar la capacidad de mantener la esperanza, la ilusión y el entusiasmo incluso en los momentos más complicados.

En el Centro de Psicología Álava Reyes trabajamos cada día con personas que atraviesan situaciones difíciles. Y una de las enseñanzas que más se repite es que las emociones positivas no eliminan los problemas, pero sí cambian profundamente nuestra manera de enfrentarnos a ellos.

¿Qué son realmente las emociones positivas?

Cuando hablamos de emociones positivas no nos referimos a vivir en una alegría permanente ni a ignorar aquello que nos preocupa. Las emociones positivas incluyen estados como:

  • La ilusión.
  • La esperanza.
  • La gratitud.
  • El entusiasmo.
  • La serenidad.
  • El afecto.
  • El sentido del humor.
  • La satisfacción por los pequeños logros cotidianos.

Todas ellas generan una forma de mirar la realidad mucho más constructiva. No significan negar el dolor, significan no permitir que el dolor ocupe todo el espacio de nuestra vida.

La felicidad también se construye en los momentos difíciles

Emociones positivas: cómo fortalecen la salud mental y la resiliencia

Una de las preguntas que con más frecuencia surge en consulta es:

«¿Cómo voy a sonreír si estoy pasando un mal momento?»

La respuesta no consiste en fingir que todo va bien, se trata de comprender que, precisamente cuando atravesamos una crisis, resulta más importante que nunca proteger aquellos pequeños momentos que nos aportan bienestar. por eso proponemos aplicar lo que denominamos la ley de lo opuesto:

«Al mal tiempo, buena cara.»

No como una actitud superficial o ingenua, sino como una estrategia psicológica para impedir que la adversidad termine dominando completamente nuestro estado emocional. Cuando las circunstancias son difíciles, cultivar pensamientos de esperanza, buscar pequeños momentos agradables o mantener el sentido del humor puede convertirse en una auténtica herramienta de resiliencia.

Lo que dice la psicología positiva

Durante las últimas décadas, la psicología positiva ha demostrado que las emociones positivas cumplen una función mucho más importante de lo que tradicionalmente se pensaba. La psicóloga Barbara Fredrickson, una de las principales investigadoras en este ámbito, formuló la conocida teoría de la ampliación y construcción (Broaden-and-Build Theory), según la cual las emociones positivas amplían nuestra forma de pensar, favorecen la creatividad y nos ayudan a desarrollar recursos personales que serán útiles para afrontar futuras dificultades.

Cuando experimentamos emociones como la alegría, el interés o la esperanza:

  • Pensamos con mayor claridad.
  • Encontramos más alternativas para resolver problemas.
  • Somos más flexibles ante los cambios.
  • Mejoramos nuestras relaciones personales.
  • Afrontamos mejor el estrés.

Es decir, las emociones positivas no solo nos hacen sentir mejor. También nos ayudan a funcionar mejor.

El buen humor: una poderosa herramienta psicológica

Entre todas las emociones positivas destacamos especialmente el valor del buen humor y del sentido del humor. Conviene aclarar que no hablamos de reírse de los problemas ni de minimizar el sufrimiento. El sentido del humor consiste en mantener la capacidad de relativizar determinadas situaciones, aliviar la tensión emocional y conservar una perspectiva más amplia de lo que estamos viviendo.

El humor reduce el impacto del estrés, favorece la conexión con otras personas y actúa como un importante factor protector frente al desgaste emocional. No es casualidad que muchas personas recuerden con especial cariño a quienes fueron capaces de hacerles sonreír en los momentos más difíciles.

Las emociones positivas también cuidan nuestra salud

Cada vez existen más estudios que muestran la estrecha relación entre bienestar emocional y salud física. Las personas que cultivan emociones positivas suelen presentar:

  • Menores niveles de estrés mantenido.
  • Mejor regulación emocional.
  • Mayor capacidad de recuperación ante las dificultades.
  • Relaciones sociales más satisfactorias.
  • Mayor sensación de bienestar y calidad de vida.

Esto no significa que nunca enfermen o que no sufran, significa que disponen de más recursos psicológicos para afrontar las situaciones adversas sin quedar atrapadas en ellas.

¿Cómo podemos cultivar emociones positivas?

Las emociones positivas no aparecen únicamente por azar. También pueden entrenarse mediante pequeños hábitos cotidianos. Algunas estrategias útiles son:

1. Valorar las pequeñas cosas

No esperemos grandes acontecimientos para sentirnos bien. Un paseo, una conversación agradable o un momento de tranquilidad también merecen ser celebrados.

2. Practicar la gratitud

Detenernos cada día a reconocer aquello que sí funciona en nuestra vida cambia progresivamente nuestro foco de atención.

3. Cuidar nuestras relaciones

Compartir tiempo con personas que nos aportan serenidad, apoyo y afecto favorece la aparición de emociones positivas.

4. Mantener el sentido del humor

Buscar momentos para sonreír, disfrutar y relativizar determinadas situaciones ayuda a reducir la carga emocional del estrés.

5. Alimentar la esperanza

La esperanza no consiste en esperar pasivamente que las cosas mejoren, sino en confiar en nuestra capacidad para seguir avanzando.

Elegir una actitud que nos fortalezca

La vida inevitablemente nos presentará dificultades. Ninguna persona está libre de pérdidas, incertidumbres o momentos complicados. Lo que sí podemos elegir es la actitud con la que decidimos afrontarlos. Cultivar emociones positivas no significa vivir alejados de la realidad. Significa fortalecer nuestros recursos para responder a ella con mayor equilibrio, serenidad y confianza.

En el Centro de Psicología Álava Reyes creemos que la felicidad no consiste en eliminar las emociones desagradables, sino en desarrollar una vida en la que las emociones positivas tengan también un espacio protagonista.

Porque son precisamente la ilusión, el entusiasmo, la esperanza y el buen humor los que nos ayudan a levantarnos cuando caemos, a seguir avanzando cuando aparecen las dificultades y a descubrir que, incluso en los momentos más complejos, siempre existen motivos para continuar creciendo.

Situado en Madrid, somos uno de los Centros de Psicología más grandes de España formado por un equipo multidisciplinar de Psicólogos, Psiquiatras, Logopedas y Neuropsicólogos, que nos permite trabajar con todos los rangos de edad y tipos de terapia.

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